Un artista singular, que vino de Chile cuando era un niño y tuvo una vida de sueño, plagada de viajes y propósitos varios. Trajimos tres obras a Ofelia: El leñador que ubicamos en el primer piso, de gran destreza en el tratamiento del volumen, el caricaturesco Un pintor surrealista que alude claramente a Dalí y La danza, con dos bailarines estilizados de una belleza serena que conseguimos ubicar para que el aire circulante los meza suavemente. De Sabaté Oliver pueden verse dos obras también muy importantes: Borges en la Biblioteca Nacional y Gardel en el mítico Café Tortoni.
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